♥ Mi lugar feliz ♥
Aqui los golpes si se valen!!
La sala llena de encanto fascinaba los ojos del descuidado chico, su cabellera dorada y sus ojos color esmeralda quedaban atónitos ante tanto lujo y luminosidad, su fiesta de cumpleaños era todo y más de lo que el joven había esperado, las notas musicales de la orquesta invadían el aire a su alrededor acompañado del aroma de los dulces bocadillos que deleitaban los ojos de los comenzales que se acercaban a la elegante mesa. Era un hecho que los Bezarius sabían lo que era hacer una buena fiesta.
-Joven Jack, joven Jack!! -una sirvienta caminaba velozmente hacia el joven que aun se encontraba perdido entre tanta belleza- joven Jack su madre lo está buscando -dice entrecortadamente por el aliento que habia gastado-
-Uhm… -el rubio voltea delicadamente para tomar de las manos a la mujer que tenía frente a el- hermosa dama, no os preocupeis que puedo encargarme de este asunto más tarde, ahora, por que no acepta mi invitación para entrar a la pista de ba… -las palabras entonces pronunciadas fueron casualmente interrumpidas por una mano que alaba de su hombro-
-Hey Jack es mejor que estes quieto, esta noche es importante- le miraba un jovensito de tez blanca y oscura cabellera haciendo que suelte las manos de la joven que lo miraba extrañada- disculpe usted madam, yo me encargo del inconveniente.
-Ah… si, claro, muchas gracias señor -hace una reverencia y se va-
-suspira- ni siquiera una noche puedes dejarme tranquilo eh Gil? -mira al joven que se encontraba a su lado resignadamente-
-Es usted quien no puede comportarse una noche, aun siendo su cumpleaños amo -decía el chico recordando cada una de las reuniones de los Bezarius las cuales no tenían más que recuerdos de un muchacho corriendo y ligando por todas partes- en verdad ni una… Uuu
-Bueno, bueno, jeje te prometo que esta vez me comportare eh? -le sonrie mientras le toma del hombro- bien entonces a cumplir con el dever! -diciendo esto los dos hombres bajaron al salon principal donde repentinamente lo sociable del estrepitoso caballero se hacía notar-
Mientras tanto, en los jardines de la gran mansión un par de sujetos que cargaban a una tercera se encargaban de atender sus propios asuntos.
-¿Creés que es seguro dejarla aqui? -miraba preocupada a la criatura que habían dejado recostada sobre aquel círculo de piedra adornado por la bella maleza del jardín bien podado-
- No se preocupe, Ojou-sama, no dudo que la encuentre, el puede encargarce de todo… además… -de un movimiento el chico de cabellera blanca tomó suavemente por la cintura a la joven de cabello recojido que lo acompañaba- dijimos que la ayudaríamos a recordar su pasado, no es verdad? -decía esto acercando sus labios tan rápido a los de la chica que la fricción momentanea se sentía en el aire-
-H.. hai…-sonrojada miraba al chico que antes de rozarla se separó de ella y volvió a caminar hacia la salida del lugar- bueno que esperas, es hora de gozar la fiesta!! -alzaba las manos felizmente-
-T-Tú!! -no le quedó mas opción que seguirle el paso mientras aun se notaba el sonrrojo en sus mejillas dejando ahí a la mujer que llevaban consigo-
Dentro de la mansión los dos muchachos descanzaban en el balcón junto a sus dos copas brillantes de vino de cereza conversando luego de una fatigada ronda de saludos y cortejos.
-En verdad no tienes vergüenza -le miraba el chico de cabello oscuro con la copa casi entera en la mano-
-Vamos Gil, no es para tanto, que va de unos alagos para la condesa, seguro que ahora disfrutará más de la fiesta haha -sonreía con toda alegría mirando los jardines que habían sido adornados aquella tarde con gran esfuerzo-
-suspira- Un día vas a recibir una contestación que no te agradará, en fin, solo espero que tu madre no se moleste conmigo, dije que cuidaría tus movimientos -arreglaba su chaketa de espaldas a los jardínes-
- Mi madre eh, bueno Gil, dalo por echo.
- Eh? -de repente al voltearse el chico descubrió que ahora se encontraba solo- Amo Jack que hace!! -miraba alarmado hacia el pie del balcón-
-Cúbreme! ire a pasear un momento -este sonrió confiadamente sin detener su huída hacia los jardines externos-
-A.. amo!! -para el pobre chico comenzaba su peor momento-.
En la entrada el último invitado llegaba a la tan deseada fiesta, un pequeño carruaje alado por un caballo grande y fuerte, de el se bajó el conductor para abrir la puerta a tan esperados invitados.
- Señor -se inclina-
-Vaya, vaya, que viaje más largo hemos tenido hoy, y parece que se nota eh Ojou-sama? -extiende su mano para ayudar a bajar a la doncella que venía con el en el lujoso carruaje-
- Para nada Break, hemos llegado al justo momento -decía mirando las escaleras que llevaban al gran salón donde un chico se aterrorizaba escondiendoce detras de una cortina-
- Lady Sharon es un placer contar con su prescencia en el cumpleaños de mi hijo -una mujer madura y alegre recibía a la pareja junto a algunas sirvientas que se encargaban de tomar sus abrigos- disculpen a mi hijo, pero ahora parece que ah sido absorbido por la fiesta.
-¿En verdad?, bueno entonces me parece que lo mejor será dejarlo en este momento ¿no? -el chico de cabellera blanca sonreía de una forma bastante especial hacia la dama que le correspondió el gesto acompañandolos a entrar al salón de baile-
Mientras la fiesta continuaba el motivo de tal seguía adentrándose en las escondidas ruinas que tanto le gustaba visitar, paseando se acercó al que consideraba su favorito, paró un instante, y mirando las pequeñas estrellas que se dibujaban en el cielo adentró su mano derecha en su bolsillo sacando de ahí un bello reloj hecho a mano bañado en color dorado el cual estaba sujeto a una cadena que brillaba de igual forma para ser sostenido elegantemente. Unos instantes bastaron para que lo abriera, y mientras se daba cuenta del tiempo que lo aquejaba se escuchaba la dulce tonada de una nostálgica canción.